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lunes, 14 de octubre de 2013

14 ¡Benditas emociones! (2)

¡Importante! Aunque leas una sola página, pincha a la derecha para acceder a la primera entrada del 31 de agosto y sigue la numeración en orden.


Aprovechemos las emociones

Si las emociones son las impulsoras de nuestro cambio, si son la gasolina de nuestra vida, lo mejor será que las aprovechemos. Todos los gurus modernos nos dicen que tengamos pensamientos positivos y no es chiste, es la pura verdad. Los pensamientos generan emociones que se reflejan en nuestro cuerpo: se acelera el corazón, se nos dibuja una expresión en la cara, aunque queramos esconderla. Si la emoción es muy fuerte, tanto positiva como negativa, nos ruborizamos, nos sudan las manos. 




El corazón vibra con las emociones

Toda esta serie de expresiones físicas no es más que el resultado de esas emociones. Las palabras también están ligadas a los pensamientos y las emociones. Una palabra de aliento dicha con el corazón, puede alegrarte el día. Aunque desde siempre lo hemos sospechado, ahora lo ha probado la ciencia. Podéis leer en la Red sobre el trabajo de Annie Marquier. Demuestra que "se ha descubierto que el corazón contiene un sistema nervioso independiente y bien desarrollado con más de 40.000 neuronas y una compleja y tupida red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo". Los pensamientos, las emociones y las palabras son energía. Y la energía crea un campo magnético que afecta todo lo que tiene cerca, empezando por nosotros mismos. 


La palabra, motor de las emociones

Pocos somos conscientes de las palabras que emitimos. Generalmente las oímos en los demás, pero poco pensamos en que con cada palabra que decimos estamos transmitiendo una energía a nuestro alrededor que puede incrementar o reducir la que existe. 
Por eso es genial celebrar con palabras y alegría nuestros logros. Además de impulsarnos a cambiar, cuando conseguimos el cambio lo celebramos con frases de aliento. Desde luego que las frases que más nos gustan son las que vienen de los demás. ¿Recordáis que dije el primer día que pesaba 96 kilos? Pues ya, sin haber hecho dieta, he bajado 6 kilos. Eso corresponde a una talla y media, así que se nota. Y cuando se nota, la gente lo comenta. Pero no hay que esperar a que llegue eso, porque al principio no se ve tanto aunque la balanza lo indique. Así que nos lo diremos nosotras mismas: 


Mensajes de aliento



Recordad, las palabras positivas generan emociones positivas. Comentad sobre vuestro progreso para que el resto podamos compartirlo. ¡Vamos, adelante, abajo esos kilos! 


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